[Traje = Sistema]
Hoy comienza la vida. Abrí los ojos y con dificultad pude observar ciertas formas que me rodeaban al momento de mi despertar. Curioso, ambicioso, los fui abriendo cada vez más para enfocar mí alrededor. Primero, veía todo manchado pero, luego, gracias a mi esfuerzo, logré divisar aquello que me traía tanta curiosidad por tanto tiempo. (Me comienzo a desenrollar un poco, lentamente). No contento con esto… no contento con observar sólo lo que podía observar (¿Será necesario recordar que no podía moverme?); comencé a intentar un método para ir más allá. Comencé arrastrándome por el suelo, pero esta perspectiva dejaba más que desear. Y así fue como comencé a caminar. Y caminé y caminé… pero sólo dentro de estas cuatro paredes (decepción). Entonces opté por crecer. Aprendí a hablar, a escribir. Me enviaron a un colegio, donde pensé que podría aprender a ser libre y alcanzar aquellas metas que me imaginaba, porque aún no las podía divisar. Pero entré al colegio y... ¿Que encuentro? Encuentro un millón de factores que acondicionan mis ganas de avanzar más… ¿Cortarme el pelo? ¿Qué pensaran? ¿Qué acaso con el pelo en la cara no podré “ver mi futuro”?. Que usando todos esos uniformes feos y fomes, ¿podrán corregirnos? Me sentía como un muñeco de serie, igual a todos “mis amiguitos” del colegio. Al fin y al cabo, no me importó tanto, porque yo iba por otra cosas, y sea cual sea el obstáculo que se me pusiera en frente, tenía la fuerza para sortearlo. Cuando fui ya alumno grande, de enseñanza media, ¡sentía la necesidad de hacer hartas cosas! Montajes, números para actos culturales, etcétera. Pero me agobiaba el duro día a día académico… las pruebas, las tareas, los trabajos… Comenzaba a pensar que lo mejor hubiese sido dejar esas cosas de lado un ratito, si total soy inteligente, ¡me las traigo! Pero empecé a pensar que no podía hacer eso… o sea, está demás decir que, si no me preocupo, bajo todo mi rendimiento y mis viejos no por nada me pagan este colegio. Entonces intenté hacer dos cosas a la vez… ¿Resultado? ¡Estrés!
Entonces me vi obligado a dejar de ser tan “canapé” y dar prioridad a todo este asunto académico. Cuando tengo algún tiempo libre, lo uso para dormir y descansar. Ya se me están acabando las ganas de hacer todas esas cosas que me movían antes y comencé a sentirme gris. Pero finalmente, ¡salí del colegio! Ahora si que podría hacer lo que quisiera. Había estado esperando este momento por muuucho tiempo. ¡Expresión, LIBERTAD, ven a mí! Yo sabía que, si los hombres tenemos ambos ojos mirando hacia delante, es porque hacia adelante debemos avanzar. Y si vamos creciendo cada vez más, es porque nuestra perspectiva tiene que ir abarcando cada vez los puntos más lejanos de nuestros caminos… Pero ni tanto. Claro, yo era de esas personas buenas para el teatro, el arte… pero mi mamá me decía: Mijito… y ¿de qué va a vivir?
Y era verdad… eso del “campo laboral” y de un futuro pedregoso derribó un poco mis metas artísticas. Pero como también me gustaba bastante eso del derecho y las leyes, opté por estudiar… Derecho. Igual PIOLA, porque de todas maneras estaba en mi salsa… pero no tanto. Al final el show era que mi libre expresión no tenía tanto de “libre”. ¿Cómo se te ocurre que un estudiante de derecho escuche ese tipo de música, vista de esta forma, vea estas cosas? “Tienes que ser NORMAL”.
¿Normal? Y ¿Qué es ser normal? ¿Ser monótono? Entonces todos somos anormales. Comencé a darme cuenta que este mundo está bastante patas pa’ arriba. Entonces empecé a encontrarle fallas a todo. Que el sistema aquí, que el sistema allá. Que los comunachos de mierda, que los momios y una sartada de HUEÁS. Que esos maltratos a los animales, ¡Que los mataderos! y ¿Qué puede hacer uno? LUCHAR CONTRA ESO. Pero somos tan pocos los que no estamos conformes. Claro, porque si el resto encuentra que SU situación está bien, el resto puede arreglárselas solos.
Ingresé al centro de alumnos, pero de nada sirvió, porque de los ciento y tantos hueones, como 50 tienen la voluntad de ayudar… y de esos 50, como 10 se van a la práctica de cambiar lo que consideramos injusto. De verdad que todo se va a la mierda, porque la balanza se desequilibra por montón. ¿Qué todos seamos EXACTAMENTE IGUALES? ¿Qué un mendigo sea igual a un médico? Y si no es eso, ¿Qué grupos selectos de gente atropelle al resto? ¿Qué el rico se haga más rico y el pobre más pobre? Y ¿Qué puedo hacer yo? Si grito: me apalean. Si saco una bandera negra: como 30 pacos se tiran encima mío. Finalmente, viendo que no se puede ir contra la gran masa, me quedé tranquilo en mi casita acostadito viendo tele. Pero me mordía los labios al ver a toda esa gente que no se rendía, y que salía y salía a protestar a las calles. LIBERACIÓN ANIMAL. IGUALDAD DE DERECHOS. Y me comencé a sentir pequeño en mi cama. Ahora que ya era un estudiante a punto de titularse, no tenía que dar que hablar por ningún motivo. Yo tenía que ser ahora un hombre correcto. Encerrado en una caja de cartón con pintas de etiqueta. Culto, formal. Pero sentía que un fuego comenzaba a quemarme los pies. Me sentía prisionero de mi mismo. Como alguna vez alguien me dijo, me sentía como si tuviera dos personas en mi; una persona es la que no le importa el resto, que quiere que sea exitoso y que pueda lograr mis metas, y la otra persona es más revoltosa, la que desea la libre expresión de todo lo que en mi se desarrolla. En estos momentos, sentía que esas dos personas estaban en pugna, y podía sentir también los golpes que daban dentro de mí. ¡Comencé a volverme loco!, pensando que de verdad poseía a ambas personas que, efectivamente, estaban disputándose en mi interior. Obviamente quería ser exitoso y poder sacar mi futuro adelante. Pero mi ser revoltoso no lo podía liberar si quería surgir y avanzar. Comencé a sentirme aprisionado, aprisionado, medio loco, orate. Miraba al resto, tan gentil, tan noble... Y ¿Quién puede pensar qué tienen dentro esas víboras que te pisotean a diario? Los cahuines, el veneno, ¡estoy loco! ¡Jajaja! ¡Mira como el resto protesta! Pobre gente, cree que vamos a dejar de maltratar a los animales... ¡No, no, no! ¡Tenemos que luchar para que las conciencias se transformen, para que la gente abra sus mentes a lo bueno y seamos cada vez más los que luchan por una buena causa! ¡PERO, NO, NO Y NO! ¡Preocúpate de ti! ¡Nadie más lo va a hacer! ¡Crece, crece!¡NECESITO MIS PASTILLAS, NECESITO MIS PASTILLAS! ¡ME MATA EL ESTRÉS! ¡ME MATA LA SOCIEDAD! ¡ME MATA EL MÉDICO QUE ME ASEGURA QUE ESTOY LOCO, PERO NO ESTOY LOCO! PUTA ESQUIZOFRENIA, ¡PUTO TRAJE QUE ME AHORCA, PUTO SISTEMA QUE ME APLASTA! ¿CÓMO NO SE DAN CUENTA QUE AL FINAL SÓLO SOMOS ESPORAS CAMUFLADAS EN EL POLVO?... (Respira profundo, 1, 2, 3, take it easy, man)
Muy bien… ahora veamos el siguiente caso, por favor… vamos, que no tengo todo el día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario