domingo, 24 de noviembre de 2013

alpacas

Entre el uno y el otro.
Entre el paralelo perfecto y el defectuoso.
Yo quiero los caminos ripiosos, la cuesta difícil, el acantilado que me duele en lo más profundo.
A ese aspiro. Las ansias colocadas en abruptas sístoles. Me amarra el desperfecto, el odiado, el terrenal y hasta infernal. El que me entregó todo y me quitó todo. Al que me esfuerzo en detestar. Pero que me devasta al estar. Sólo estar. Me derrumba y me levanta. Me exprime hasta el cansancio y la sangre. Me mira y me calma. Me da la espalda y me mata. Me habla y me calla. Me quita el alma y la embarga.